Premio #DC al Dumping Europeo 2010

Generación Nocilla: Pasaron más de 500 años, pero los gallegos todavía creen que pueden venir a vender espejitos de colores. Felices de haber descubierto la literatura, aprovecharon la laxitud de las políticas migratorias locales y vinieron hasta el Río de la Plata para acompañar la presentación de sus ejercicios de narrativa (¡oh, el discurso literario se funde con el discurso audiovisual! ¡realmente novedoso!) y sus ensayos editados por Anagrama. Acumularon #derrota en todos los suplementos culturales y desparramaron sus performances por todo lugar con una mínima concentración de alumnos del primer año de la carrera de Letras, mezclándose con pericia entre los elementos más conspicuos de la farándula literaria local, que sabemos es altamente cipaya y vendepatria. En cualquier momento completan su tarea pedagógica haciendo happenings. Capos, todo bien, pero la próxima ponganle Generación Nutella al menos. Vanguardia es mentir.

Mención de honor: Javier Calvo, responsable de la mayoría de las traducciones de Mondadori, es parte de este engendro. ¡Felicitaciones!

Advertisements

Mención Especial #DC Oh No, Por Dios Esto No!! 2010

Evidentemente Elsita es una de esas minas que incorporaron con pasión y alegría la Derrota Cultural a su vida cotidiana y su práctica profesional. Dueña de un aparato crítico de lectura que combina de manera inédita y sin ningún matiz absolutamente todos los lugares comunes del discurso que el progresismo blanco berreta, fuente de todas las derrotas, construyó acerca de la dictadura y la transición democrática, sin embargo, lo adoptó tarde y de manera demasiado automática y acritica, con lo cual nunca logró gozar de ninguno de los beneficios de posicionamiento burocrático o acumulación de prestigio de sus congéneres. Así, Elsita pertenece a esa zona difusa de cuadros académicos intermedios, no tan sobresaliente como para ocupar un lugar en alguna cátedra importante, aunque sí lo suficientemente gris e inofensiva para tener un seminario o un taller. Ya se había ganado una nominación con su fanfiction sobre Rodolfo Walsh, pero fuimos buenos y nos ahorramos la explicación de por qué. Ahora nos enteramos que terminó su obra cumbre que ¡oh casualidad! abre con una cita boludísima de un amigo de la casa.  Se merecía un premio en solitario. Druky, ¡sos la pomada de la derrota cultural!

Mención Especial #DC a la Megaderrota, el Autismo y el Llanto

Si la historia de la Derrota Cultural argentina fuese una gran película de ciencia ficción, Luis Alberto Spinetta sería eso que conocemos como el Alien Madre. No el primer Alien, no el Alien más grande del universo, pero sí la fuente de infección local. Puede que alguna vez haya sido algo. Hoy, sin embargo, es solo una muy buena parodia de Luis Almirante Brown. No sabemos exactamente si cuando descendió de los cielos para rozar nuestros espíritus de simples mortales con su reinterpretación sensible y grave de unas vanguardias artísticas muertas hacia 30 años era ya un zombie autista y babeaba como ahora. Lo cierto es que este año, la vanidad de alguna vez poder llenar un estadio lo llevaron a organizar la triste opereta que conocimos como Bandas Eternas (¿Spinetta Jade? ¿Eterna?). Y así fue: cinco horitas de autofestejo complaciente que ahora podrán disfrutarse en un soporífero y lujoso Super Box de 500 pesos. Iridiscente luz del ánima que viene a confirmar que el único aporte de Luis Alberto a este hermoso país, además de las frecuentes eyaculaciones por autosatisfacción espiritual que decoran el piso de su living, es ese bien de consumo culturalmente ambigüo al que conocemos como Dante.

Grand Prix al nodo #derrotado de la Costa AtlántiK

Durante los últimos años, el ejercicio del periodismo opositor ha dado una clase magistral de #Derrota, digna de ser registrada en la Historia Universal de la pauperización mental. Una de sus invenciones más jugadas ha sido agregar la letra “K” a cualquier sustantivo, verbo o lo que sea. Que lo haga Grondona vaya y pase, ¿pero ustedes chicos? ¿No habían leído a Robert Musil? ¿No habían mirado a Tsai Ming Liang?  Les dejamos la pregunta para que la debatan con sus comentaristas. ¿Adivinaron de quiénes hablamos? Bueno, otra pista: se trata de un grupo de militantes de Carrió que regentea un centro operativo de la paranoia con casa matriz en San Clemente -la Miami vernácula-, vive de rentas y endiosa al cine slow motion de Lisandro Alonso. No son Julio Ricardo y Marcelo Araujo, pero van camino a convertirse en su versión dandy y pedante: hablamos de Batman Quintín y Robin Noriega.

Lo único que advertimos es que frecuentar su blog u otras expresiones del ocio costero pueden ser realmente cancerígeno. No lo hagan en sus casas, o sus niveles de derrota ascenderán al infinito y empezarán a fotografiar cúpulas y paisajes indiscriminadamente, y a discutir la obra de César Aira con demasiada vehemencia.

PD: La foto de arriba muestra que así como el dinero atrae al dinero, la #derrota atrae a la #derrota.

Candidatos Mariscal de la Derrota Cultural de Oro 2010

Candidato #3:

Juan “mi hermana está a la venta” Sasturain

Anclado en un imaginario literario superado hace décadas, la trasnoche cultural de Telefé le otorgó una visibilidad que él confundió con prestigio y reconocimiento. Progresista en las formas y conservador en los contenidos, Sasturain es el pedagogo literario del año. Todavía cree en que vale la pena escribir sobre detectives privados en una ciudad como Buenos Aires, produce la única poesía que publica Página/12 -que desde luego es pésima- y reivindica la historieta como “un género literario”. Dentro de poco se lo confundirá con Alejandro Dolina.

Candidatos Mariscal de la Derrota Cultural de Oro 2010

 

Candidato #2:

Angel “Nostalgia” Cappa

Usa pitucones, bigote y se pretende defensor de las buenas maneras y el fútbol “que le gusta a la gente”. Hombre culto, de mente progresista, licenciado en filosofía. Su efímero paso por un ex club grande de la Argentina revalidó que es un progre de ley: careta, fracasado, llorón y vendehumo.

Candidatos Mariscal de la Derrota Cultural de Oro 2010

 

Candidato #1:

Orlando “Soy amigo de Sábato” Barone

¿Alguno se tomó la molestia de leer la contratapa del nuevo libro de Orlando Barone? Sospecho que no. Dice lo siguiente: “En la Argentina, país de cuenteros en todo sentido, resulta un enigma la segregación tácita del cuento de la jerarquía mayor de la literatura” Hay que entender que Horacio Quiroga, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Roberto Arlt y Adolfo Bioy Casares quizás no sean conocidos por Barone porque no fueron a 678.